miércoles, 25 de noviembre de 2009

Solo habían pasado dos días, intentaba mostrarme más apática que nunca,como si nada me afectara,como si nada me importase.En ese momento era totalmente diferente,nada común en mi esto de ignorar como me siento,pero aquel día me desperté con ganas de que nada me hiciera daño.
No me importó apoyarme sobre el pie izquierdo al levantarme,ni ponerme la camisa del revés,sentí como si todo fuera a salir bien.
Me lavé la cara para que al mirarme en el espejo me sintiera despejada,liberada de cualquier tensión,dolor,preocupación que pudiera atacarme.
Como cada mañana tomé mi vaso de leche con una tostada de mantequilla a la que le dibuje una sonrisa con la mermelada,me sentí con más ganas aún de sonreir.
Salí a la calle apretando fuerte el pomo de la puerta como si sintiera que lo que me esperaba allí afuera iba a ser totalmente distinto a loque veía cada día.
Era Noviembre,el frío congeló de repente mi cuerpo pero aún así no consiguió que me sintiera fría,un calor avivaba mi cuerpo y me hacía sentir bien.
Al llegar al instituto me encontré con la misma rutina de siempre,mis compañeros de clase me dieron los buenos días al entrar,coloqué mi mochila en la silla y me senté al comenzar la clase.
11:05...Cansada,solo tres horas de clase y estaba impaciente en que fuera la hora para marcharme a casa,salí con una rápidez que de repente me paré en seco al encontrarle.Le miré y segui para alante como si no hubiera visto nada y cualquier cosa ante mis ojos hubiera sido invisible en ese momento.No quería pensar,no quería saber que al verle se me había acelerado el pulso como de costumbre,no quería darme cuenta de como mis pies se habian parado lentamente al salir por aquella puerta,no quería pensar en que había pasado por su lado y nisiquiera me había mirado,aún así sí quería pensar que aquel era mi día y que nada podría atormentarme.
 Por la tarde todo fué como cada día,me entretube entre tantas cosas que ni siquiera me dió tiempo de pararme a pensar por loque fué una tarde entretenida y rápida.

Estaba esperando la hora de irme a dormir para por fin poder decir que todo habia marchado bien,que nada había conseguido afectarme,que nada había conseguido borrar aquella sonrisa que dibujé con mermelada...Pensando en que a lo largo del día pude ignorar lo que sentía,que pude pasar por su lado sin ni siquiera haber sentido nada y pude desenredar el nudo de mi garganta que hace tiempo conseguía ahogarme...

 






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